Ichi: cuando el trazo nace del vacío
Hay momentos en la vida que llegan sin avisar y lo cambian todo.
Este tangle nació en uno de esos momentos. Un momento muy duro, marcado por la pérdida de un familiar, pero sobre todo por la despedida de una amiga. Una amiga de las de verdad. Confidente, compañera de risas, de buenos ratos, de esos momentos sencillos en los que una se siente en calma y profundamente a gusto en la compañía del otra.
Cuando alguien así se va, el mundo se detiene un poco.
Lloras mucho. Te sientes vacío. Como si algo dentro se hubiese quedado sin forma. Como una goma de borrar hace desaparecer las líneas.
Poco a poco, cuando el dolor deja un pequeño espacio para respirar, haces lo único que sabes hacer: coger el lápiz. Sin intención, sin plan. Garabateas. El lápiz se mueve casi solo, guiado más por lo que sientes que por lo que piensas. Y entonces ocurre algo inesperado: te das cuenta de que ha aparecido un trazo nuevo. Un patrón que antes no existía. Un tangle.
Así nació Ichi.
No fue buscado. Fue encontrado.
Como muchas cosas importantes de la vida.
Después llega el momento de mirar con más calma, de observar lo que ha salido de ese caos emocional. Deconstruir el dibujo. Darle un paso a paso. Comprenderlo. Igual que hacemos con lo que nos pasa por dentro cuando atravesamos una pérdida.
Paso a paso ICHI
Algunos ejemplos:
Como puedes ver se adapta bien a las formas curvas, completa y combina con cualquier otro tangle y puedes dejar volar tu imaginación con las líneas que no se cierran y adaptarlas de formas diferentes.
Puedes ver también el paso a paso en este video.












